martes, 25 de septiembre de 2007

Los Dulces Nombres III

Nada tuyo, ni mío, ni de nadie.
Morir no tiene mérito.
A echar las redes pues,
que hay alguien más que tú.
Díganme: ¿dónde?
Oh, pura nada, arena, arena.
Y el mar irremediable me basta. Está.
No siente.

No hay comentarios: